El aceite de lavanda Angustifolia de Ladrôme se recomienda tradicionalmente para combatir el nerviosismo y la dificultad para conciliar el sueño, tanto en adultos como en niños.
Aplicado tópicamente, trata heridas leves, alivia las quemaduras solares y también se utiliza para resfriados y enfermedades bucales.
En aromaterapia, tiene efectos sedantes y ayuda a dormir; además, posee propiedades antiespasmódicas, antimicrobianas, insecticidas (piojos, polillas) y analgésicas.
Complemento dietético
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